Hoy es un gran día para mi. Por fin me he decidido a vivir esta experiencia que tanto tiempo llevo esperando: crear mi propio blog.
No espero que la gente me lea, ni tener un millón y medio de suscriptores, lo único que me hace feliz escribiendo esto es poder expulsar esas ideas, opiniones, sentimientos... que me abordan día a día desde hace tiempo y que necesitaba expresar.
Tengo casi 32 años y me considero una persona muy capaz de sobrellevar las vicisitudes de la vida, o al menos así lo creía.
A lo largo de mi vida he pasado por malos tragos, geniales experiencias y también algunas mediocres.
Soy muy afortunada de tener la familia que tengo, unos padres geniales que me aportan lo indecible y un perrete que es el niño de mis ojos ;).
Dicho todo esto a modo de introducción, empezaré a publicar.
Día 1
Enero de 2018. Hoy me he levantado con ganas de empezar el nuevo proyecto, pero como siempre, lo he dejado pasar, ¿ por qué será? Siempre me cuesta empezar algo, y no es porque sea una vaga..... Quizás será el miedo a que otros me lean... aunque... ¿ no es ese el verdadero propósito de crear un blog? No lo sé... que puñetera etapa la de los treinta y pico....
Hace años, pensaba que a los 30 ya tendría mi vida "resuelta": pareja estable, trabajo estable, quizás algún que otro crío correteando por la casa.... En fin...
La situación es esta: estar en casa pensando en cómo es la gente, la sociedad en la que vivimos. Y empieza la discordia. Hoy en día nos encontramos en un punto en el que cada cual mira solamente por su puto culo, sin importarle en absoluto lo que hay a su alrededor. En general, la gente habla de sociedad ¿no? Pero... ¿no se han dado cuenta de que la sociedad consiste en VIVIR en sociedad? Es decir, uno no pertenece a una sociedad por el simple hecho de ser el guapo que está ocupando espacio allí, en el lugar en el que vive; sino que para pertenecer a una sociedad, grupo, clan, como coño quiera que se llame, uno debería preocuparse por el amigo, tío, conocido que tiene cerca, al lado.
Esta idea me lleva rondando en la cabeza demasiado tiempo. Es muy triste que chiquillos de 15 o 16 años ya empiecen a ser tan independientes que llegan a ser pasotas de todo. El problema ya no son los "ninis" de hace tiempo, ahora ya ni siquiera se definen como algo, diciendo su opinión; ¡es que ya ni siquiera dicen nada! Su completa dedicación al día es putear al prójimo, ya sean sus pobres padres (que ya no saben por dónde tirar con el chaval), los compañeros del instituto (agravando el problema cada vez más creciente del bullying), sus parejas, etc.
Retomando lo que dije al principio, sé que los treinta y pico es una etapa jodida, y más siendo soltera, pero... ¿sabéis? Viendo cómo está el patio, no tengo claro si quiero integrarme.
Conlusión de todo esto: hay personas de todo tipo, diferentes personalidades, gustos e ideologías; pero lo que está haciendo que esta sociedad esté más fragmentada cada día es la puta soledad, tanto para los que la quieren como para los que se atormentan con los temores de integrarse entre el gentío y ser dañado de nuevo.